¿En qué se parece una casa ardiendo a una casa deshabitada? En que de la casa ardiendo salen llamas y en la deshabitada llamas y no salen.
Este juego de palabras nos permite descubrir la gracia de las coincidencias, pero sobre todo de las diferencias. Ni siquiera los gemelos son idénticos. Como seres humanos que son, se diferencian entre sí. Son parecidos, pero no iguales.Lo mismo sucede con los dedos de una mano: se parecen, pero no hay ninguno igual a otro. Quizás por eso están suficientemente unidos.
En compañía de las niñas y los niños, vamos a realizar una obra de arte con nuestras propias manos. Las personas zurdas trabajarán con su mano derecha y las personas diestras con su mano izquierda. Lo primero que deberán hacer es señalar su dedo favorito y pintar en la yema su propio rostro. ¿Te gustaría ser amigo tuyo? ¿Qué te gusta y qué te disgusta de ti?
Con estas tres preguntas trabaja la relación de cada persona consigo misma. A continuación, en las yemas de los cuatro dedos restantes deberán pintar a sus mejores amigas y amigos y conversar sobre lo que les gusta y disgusta de cada una de estas personas. Explore si resultó fácil o difícil definir a estas cuatro personas y por qué.
¿Cómo de fácil o difícil resulta para cada persona ganar o perder amistades? Cierre la conversación revisando lo positivo, lo negativo y lo interesante de las siguientes propuestas:
- Todas las personas que son amigas nuestras deberían tener nuestros mismos gustos y la misma forma de ser y de pensar.
- Los miembros de una familia deberían ser iguales en todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario